BABEL

BABEL

“Siempre se necesita aquello que uno ignora,
y nunca podemos hacer uso de lo que sabemos.”
GOETHE, Fausto

“Houston, tenemos un problema!”. Es lo que debió pensar la persona que se estaba casando, y frente al altar se dio cuenta de que no tenía pareja; o lo que debió pensar un servidor cuando, a la hora de acabar la carrera, repasé si tenía todo lo necesario para obtener el título, y me vino a la cabeza que me hace falta lo más importante: “¿Aprobar?”, os preguntaréis, ingenuos y milleniars, o como quiera que se escriba esa palabreja d. B. (Después de Bolonia, para los que hayáis tenido la suerte de estudiar en la Era de Cristo). No, por Dios. ¿Tener todos los créditos? ¡Eso es absurdo!; sobre todo desde que ya no regalan sartenes. No, no. Lo más imprescindible en este país -donde las matriculaciones de los coches se hacen como Reino de Toledo- para que te den el título es saber inglés.
Ni corto ni perezoso me puse a buscar en la agenda del móvil: ¿Ana Botella? ¡Nah! Prefiero a su sereno primo José. ¿Felipe González? Bueno, el sur de Despeñaperros es precioso, pero no me gustaría llorar como una mujer lo que no supe defender como un hombre. ¿Susana Díaz? ¡Qué acabo de decir! ¿Rajoy?… ¡Oh, Dios, por una vez le entiendo! It's so difficult todo esto. ¿Cualquiera de las personas que se apelliden Garzón? Me gusta, pero no para aprender inglés. ¿El profesor de inglés de Ana Botella? ¡Deja de mirar contactos españoles!
Veamos, la carpeta internacional. A ver… ¿Ángela Merkel? Tal vez cuando no confunda su Reich con Rusia. ¿Isabel II? No, la orden de alejamiento me lo impide. ¿Trump? Ufff, prefiero estudiar el C2 en Rusia, o el C4 en ‘El Pentágono’.
Nada, nada, nada, nada, nada, ¡nada!...
Total, que llegué al único paisano que conocía y que sabe inglés, a fuerza de estar en el extranjero... Bueno, vale, y el único que sigue contestando a mis mensajes en Messenger…
-Julio, I need you!!
Puntual como un alemán, irascible como un español y dispuesto como un holandés (perdonad, pero he de demostrar que aprobé los créditos de Antropología y Etnografía... Y ya de paso Geografía; aunque en estos momentos me pregunto para qué).
Julio se presentó en mi casa con un cuaderno y una lata de cerveza. ¿Os lo podéis creer? En el momento en que más necesito su ayuda, ¡y solo trae una lata!
- Julio, ¿qué tal?
- Ah, ah, in english, please.
- Okey, July... ¿Qué tal?
- I'm good, but your english not.
- My english es perfectly.
- Yes, yes, like Pisa's Tower.
- Yes, yes, como Irak. Anda come in, and empecemos.
Entró, acabándose la lata de trago -y entre nosotros diré que estaba recién abierta-. Nos sentamos en el sofá de siempre y...
- All right, we are going to start with simple things. Tell me what's your name??
- Mi name is...
- Excuse me…- Le sonó el telefono. ¡Increíble! Para una cosa que me sé y nada. Después de colgar empezó lo duro:
- Okey, I'm sorry. Please, describe me this picture. - Entre sus recias, viajeras e instruidas manos había una hermosa captura de nuestro imperial pueblo.
- This picture muestra la belleza de our homeland.
- It says 'town'.
- Si tú say it… - Continué, tratando de buscar palabras para poder atrapar la esencia de los cedros; pero si era imposible abarcarla en castellano, como para hacerlo en albionés-: This town tiene una amazing ciudadela medieval, that it was very importante during la existencia de la Crown of Aragon. De ahí that siga being igual or more important que la capital of toro.
- What do you mean?
- Hombre, its name appear en los carteles of la autovía.
- Okey, okey, okey…
Tras un breve suspiro de desesperación, cambió a otro entretenido juego de cómo podía destrozar la lengua de… ¿Cómo se llama el gran genio de impronunciable nombre? ¡Sí, ya sabéis! Éste que dudan de su talento, y de si realmente fue él quien hizo todas esas obras inmortales. ¡Que sí! Éste que acabaría siendo Gobernador de California… Bueno, no importa...
El caso es que acabaría guardando esa bella foto de un recomendable pueblo, y en su lugar me enseñó la foto de un personaje famoso; de una figura reconocible en cualquier calle y plaza, y no solo de este país, así que no penséis en ningún gallego gruñón; la de un famoso tan grande como phormidable…
- What can you tell me about this man??
- Man?? Really?? Solo man!! This es el mejor and más grande singer de todos los time. En Rusia es more famous that Gorbachov; y Gorbachov is Gorbachov…
- He is only Raphael…
- ¡Que he is only…! -En mi defensa diré que la culpa fue suya, solo suya, y de Roosevelt, pero el que montaba a caballo y empezó la tradición presidencial de veranear por Sudamérica-. Look, he pedido tu help, porque en la friendship he puesto toda mi faith; pero Raphael es más esential en my life que una lengua extranjera.
- What are you saying!
- The inglés puede be paciente; not me.
- It is the language of the future.
- No, it is la lengua del today. En el future we hablaremos en alemán, japonés o coreano; aunque if this última option fuese true, hablaremos por dibujitos in the caverns… Again.
- Are you crazy?
- Yes! ¿Ahora te das cuenta?
Julio, sin poder soportarlo más, se levantó, encarándose hacia la puerta.
- Espera, espera. Sorry! ¿Vale?
Aquella palabra –sincera, porque realmente siento, y así lo siento y padezco, toda esta realidad- hizo que se detuviera en seco, y girara su enorme cabeza hacia este clemente empecinado, aunque no me arrepienta de buscar mi independencia:
- If you want my help, respect my help.
- Your help la respeto.
- And why do you behave like a baby?
- Pensé que ibas to say me “como un socialist”.
- Mmm… Too.
- One, 'too', three... ¡Caramba! - tras un silencio incómodo, recuperé la cordura que caracterizan mis conversaciones-: Because los bebés have the excusa that no hablar.
- It's no so bad to learn English.
- Yes, si te obligan…
En este punto, él sabía que la clase se ponía interesante; y también, que estaba abriendo un debate para volver a hablar en la lengua madre, lo cual era cierto, aunque no me saliera del todo bien:
- The English is the international language -decía, mientras volvía a sentarse-: it's like Latin two thousand years ago, or Spanish when we have an Empire.
- First, el latín aún se hablaba when 'we' have an Empire.
- Why have you did say 'we'?
- You tenías Filipinas? Congratulations, mis grandparents controlaban Argentina.
- And second… - dijo con su ya característico rostro de querer abandonarme en galeras-.
- Segundo, these examples son perfectos to give me la razón de la imposición.
- It's not an imposition.
- Entonces say me qué is.
- It's necessary that you get it!
- El what?
- The B1!
- Touched and hundido...
- You must to prove that we can to learn it.
- I demuestro que I know hablar my matern idioma... ¡We nacimos, we decidimos!
Ante las muestras de continuo desprecio por la seriedad que mostraba, Julio trató de encauzar la conversación; demostrar que me equivocaba y regresar a las lecciones... Todo en vano:
- Stop joking!
- Esto es the South proud!
- The South proud? - me preguntó como si pensara que tenía la bandera confederada colgada en mi habitación, junto al póster de Mecano-: What's the South proud?
- Es burlarnos del North because ellos se creen with more superiority que el Sur.
- Spain is different!
- And close España, Santiago! - En este punto traté de defender como fuese la personalidad peninsular- Spain no es different: Spain is España!
- Naturally, but you must know about other cultures to say about ours.
- I no podría be more de acuerdo -le dije mientras entre dientes me decía que podría aplicarse el mismo cuento-.
-Then... What do you know??
- Ni I do you know, ni I do yo ná. Yo only say lo que pienso.
- And what is this?
- Que me parece illogical that tengamos que to learn English.
- It's not illogical.
- ¡Oh, sí, is verdad! It was so sencillo convencerme. Because, claro, English is the first lan… ¡Ah,no! That is Chino mandarín. Well, será the secon langWow, but si es el español!
- It's the third! -trató de responder con cara de satisfacción, pensando que no estaba en el puesto del etíope-.
- Yes! Y la bronze medal siempre es la winner...
- Don't be sarcastic!
- I'm realista. Dime something
- Okey.
- Do you thing that in British Island, or in any university of the 'occidental countries', they obligate to learn Spanish to keep the career?
- Oh! You have did a perfect sentence.
- Yes, yes. Answers me!
- Mmm
- Obviusly not!
- Bueno, ya está bien – aquel soplo de aire fresco me dio una doble victoria, que se debería intentar en Bruselas-.
- ¿Quieres que sigamos otro día?
- Prefiero enseñarle español a Kim Jong-un.
- Ten cuidado, no se lo tome como una obligación y…
- Ja, ja, ja -sentenció con ironía-.
- Además, with todo este asunto of Cataluña... Se'm dona una miqueta de millor el catalá.
Su cara, un cromo; la mía, el mayor de los monumentos. Y tras todo este breve impasse dispuso lo justo para este momento:
- Anda, vamos a tomar algo... Invitas tú.
Aquella fue la única imposición que acepte con gusto ese día; en cuanto a las lecciones de inglés, digamos que están en procés… ¡Habéis visto! Si es que my English is perfectly! Obviusly!




Agradecimientos: Para write this real artículo agradezco la great colaboration of traductor de Google. A Europe Unión, United Estados, y a todas las unidades que nos separan: ni water...  Ni be my friend...


La duda

La duda*

Seré breve, claro, directo y sincero. No voy a ganarme amigos con estos detalles ni tampoco los declaro para que se me odie: el arte de la verdad es luchar con las palabras, la única arma verdadera... Escribo porque existo; existo porque escribo.
Solo digo lo que creo, y solo creo lo que siento: tened claro que si estoy haciendo esto es porque éstos son mis motivos, ninguno más.
Aparte de ello, el que ahora publique este mosaico se debe a que ya no hacen especiales de 24 horas; a que ya se vuelve a ser políticamente incorrecto, aunque ello sea la política: a que los halagos, abrazos, caricias, empatías y buenos quehaceres ya no acompañan a los políticos; a que Joan nos vuelve a mirar, y a que ahora me atrevo a hablar yo...

Me siento derrotado, y me siento porque por mi cabeza se me han pasado unas ideas que, con cada noticia, con cada nueva información, con cada nuevo paseo tiemblo ante unas ramblas que ya no lo son... Espero que esto sea mentira, pero ahora solo tengo fe en dos verdades:

No creo en la generalidad...
La religión sí es paz; cualquiera de ellas, el problema está en los creyentes, aunque, por supuesto, no en todos:
Los verdaderos creyentes escriben -porque así lo creen y sienten- que "Alá es misericordioso y compasivo"; solo los inconscientes continúan este párrafo con amenazas a sus prójimos.
El imán de Ripoll ataca; el imán de Rubí abraza.
Dios es piadoso y magnánimo; algunos de sus hijos terrenales no lo son:
Los verdaderos cristianos  ponen la otra mejilla, y combaten la maldad con perdón; solo los inconscientes atacan a los inocentes, pensando que todos son de su misma condición, sin tener en cuenta que las Cruzadas las empezamos nosotros.
Buda, Yahveh, Odín, Visnú... Todos son benevolentes; pero hacer la guerra en nombre de ellos, matar a gente para imponer su moral... Eso es, como poco, repugnante.
No se puede tener islamofobia, xenofobia o lo que sea; solo se ha de tener timorfobia (miedo al terror, al terrorismo), porque el Islam nos dio Granada, y quien creó el Paraíso no puede ser destructivo.
Los terroristas no tienen religión ni nacionalidad; los asesinos ni siquiera están locos -que esa es la virtud de los poetas-... Simplemente son impresentables.


No creo en la casualidad...
En la vida -y en la muerte- existen muchos de esos azares, y yo no creo en eso: Dios propone, el hombre dispone y la Historia impone (¿os imagináis una Inglaterra con la bandera rojigualda? ¿Os imagináis unos Estados Unidos confederados? ¿Os imagináis un Reich de mil años?)...
Con ello no quiero decir que todo esté escrito, predestinado; que en todo haya un fin –aunque ello ya lo explicaré con calma en otra ocasión-: solamente, que todo tiene su lógica, su razón, sus sentidos e intereses, y mucho más en política:
Las cosas ocurren así porque así han de ser... ¿O tal vez no?
Estados Unidos sufrió el primer y -hasta ahora- único atentado hace 16 años... ¡Estados Unidos! El país que es capaz de saber cuándo se mueve una lagartija en el barrio más profundo de Camboya, o cuándo cae una cerilla en la Puerta del Sol, y no pudo, o no quiso, evitar un ataque que únicamente le llevó a modernizar su pentágono de poder, y a aumentar sus reservas de petróleo.
Por nuestra triste parte, el primer atentado que sufre la población peninsular y tiene que ser en Barcelona... Ya sabéis por dónde voy, ¿verdad? A partir de ahora, y como hasta este punto, voy a expresar lo que pienso, con el mayor de los respetos, sin tratar de focalizar un trémulo Independence Gate, ni deslegitimar la labor de los cuerpos de emergencia; simplemente decir lo que he visto y he sentido:
¿No es curioso que tuvieran datos, informaciones, sospechas y avisos, y lo único que hicieran los mossos fuera entorpecer a la jueza y desechar sus avisos?
¿No es casual que, horas antes, explotara la misión principal de destruir el máximo emblema de Barcelona, y los enormes daños fuesen algunos quioscos reparables?
No atento contra nadie, ahora bien, antes de seguir con estos asuntos, quisiera añadir una cosa:
No quiero, ¡repito que no quiero!, ver una sola lágrima por parte de los Estados... ¡Ni una sola! Solo los ciudadanos somos las víctimas de esto: es muy hipócrita poner crespones negros en las banderas de unos gobiernos que son los auténticos culpables de estas batallas:
Millones de personas desplazadas; millones de personas muertas; miles de ciudades totalmente destruidas; historias e Historias sepultadas bajo los intereses de unos poderes extranjeros a los que les da igual todo esto.
No hace falta vender armas para que se les apunte con el dedo; todo es mucho más sencillo y despreciable:
Fue en los palacios reales y en los despachos ovales donde se gestaron los atentados, cuando dividieron territorios con escuadra y cartabón, cuando saquearon países porque sí, cuando y cuando y cuando, sin importarles el dónde y los quiénes...
Porque solo somos piezas de ajedrez; porque sigue habiendo centros de reclutamiento; porque sigue derramándose sangre; porque pocas leyes hacen para tantas víctimas que arrojan…

En este sentido, ¿creéis que la Historia de los grandes despropósitos y los graves sacrificios humanos con fines dinásticos, económicos, políticos y etc., acabaron con los Habsburgo o la caída de 1991? ¿Creéis que ahora los políticos son mucho más cautos a la hora de declarar guerras? ¿Creéis, realmente creéis, que les importa mucho más la paz mundial que el control mundial?
No, compañer@s, no.
No lo creo así, porque no lo veo así:
En nuestro caso, que tenían los datos es una evidencia; no lo digo yo, lo dicen los datos, valga la repugnancia.
Ahora bien, aquí surge la duda:
Si teniendo avisos y evidencias los obviaron por incompetencia, es gravísimo...
Si teniendo la información y las sospechas las obviaron por intereses políticos –sean cuales sean-... Entonces, yo sí tengo miedo, y bastante.

Ojalá me lo desmientan; de verdad que quiero que me den pruebas de que esto es una absurda locura de un completo imbécil. Realmente no quiero hacer daño a nadie, pero si me callo mis sospechas, acabará olvidándose todo. Y si es verdad, se ocultará bajo el conformismo.
¡Claro que el terrorismo es real! Como también lo es la fortaleza de las familias; y la actuación de los cuerpos de emergencia y la solidaridad de tod@s l@s voluntari@s...
Pero sobre todo ello está la política, y para la política no hay carne ni hueso, no hay espacio o tiempo, solo datos y fines. Vale.






* El siguiente artículo fue escrito dos días después de que sucediera el atentado de La Rambla de Barcelona; a excepción de esta aclaración, no se ha corregido ni una sola de sus palabras. Lo digo por lo siguiente:
Mi objetivo era hacerlo público, tal como expreso en el mismo, cuando todo volviera a su ser, y no se hablara de los hechos; sin embargo, las revelaciones publicadas por El Periódico de Catalunya han adelantado mis propósitos, al intensificar unos recelos que, repito, confío y deseo, ojalá sean totalmente falsas.


Et uxor mea

Et uxor mea

Érase una vez, que ni una vez fuera, un Planeta gobernado por simios (con todos mis respetos para el reino animal). Un mundo donde el poder tenía el oscuro hábito de ir excluyendo, apartando, anulando, desechando y... ¡Oh! Claro: negando el acceso sobre la piedra y el trono a todo tipo de personas, sin importar color o sexo, porque ya lo exportaban ellos.
Un mundo donde, no contentos con la marginación, se llegaba hasta las manos para garantizar el control y la sumisión completa.
En ese mundo fantástico, más que nada porque era increíble que existiera, los cuentos superaban la realidad, y no eran cuentos, sino noticias diarias de género: de género del terror; unas noticias donde había brujas, hechiceros, gente sin escrúpulos, ladrones, reinas de corazones que gritaban 'Sálvame', y reyes que, con sus bastos, sentenciaban sin saber.
 Sin embargo, en este incrédulo mundo, los que de verdad daban miedo eran los hijos de p..., que de esos sí abundaban:
En un rincón de este mundo, que hasta esos momentos era el reino más culto y brillante, cayó la mácula del hombre, y la oscuridad cubrió el reino nazareno:
Dos felices niños vivían tranquilamente lejos de este reino; dos pequeños que adoraban a su madre, y querían mucho a su familia; dos niños cuyas únicas obligaciones eran ayudar y querer, y cuyas únicas preocupaciones era jugar, y reír jugando, y llorar jugando. Pero los juegos solo son para los que saben jugar, y la inocencia de esos pobres niños estaba a punto de ser utilizada sin motivo ni derecho.
Un día, su madre fue atacada por un lobo, al cual había acogido en su casa, engañada por su disfraz de perro fiel; la madre, pensando en la seguridad de sus hijos, llamó a un cazador, que ataviado con su toga, puso a salvo a la madre y a los niños, huyendo rápidamente a un reino más seguro, a su hogar.
Allí, la madre les hizo el mejor de los regalos, una caperuza llena de amor y protección con la que pretendía que olvidaran ese terrible pasado.
Pero el mundo entreteje unos hilos muy curiosos, y el malvado lobo consiguió lo mismo, que todos olvidaran su pasado, y volvió a disfrazarse de cachorro para lograr llegar al brillante y seguro reino.
La madre, desesperada, apeló a la sensatez de su familia, a la razón de sus amig@s, que no eran poc@s, y, especialmente, al poder del reino, aclamando la ayuda de los cazadores locales:
- Soy Juana, y soy madre; vosotros también tenéis: pensad, pues, en mis hijos, ni siquiera en mí penséis -clamaba la madre a los hombres, gritaba su alma a los cielos-.
Mientras, el lobo disfrazado, caminaba tranquila y libremente entre los senderos del reino, acercándose cada vez más a los indefensos niños, la madre consiguió levantar muros humanos entre ella y aquellos aullidos, que solo con recordarlos te dejan trémula la razón:
- Juana, Juana -susurraba el lobo a la madre y a los paisanos-, no temas y no tientes, que ya no soy el fiero que antes fuere.
Juana tenía fe; sabía que el bosque del reino estaba lleno de cazadores, pues en los últimos años habían tenido mucho trabajo, y que, más pronto que tarde, alguno de ellos saldría en su defensa…
Pronto, las gentes del lugar dieron cuenta de que un cazador había oído las quejas de la pobre Juana, y fue anunciando su llegada a los alguaciles. Se abrieron las esperanzas de la madre y su niño, pero los cronistas del reino sentenciaron la terrible noticia de que aquel cazador había derribado la balanza con su maza, pues la caza iba dirigida hacia Juana:
- De Rómulo y Remo se aprende, que el honor y su crianza se hacen mejor con el lobo en la camada.
Las horcas y las antorchas no tardaron en levantarse; la madre cayó en un perpetuo otoño, y sus ojos dejarían de brillar: no había nada, por el momento, que le pudiera enjugar aquellas injustas vergüenzas derramadas.
El lobo, por su parte, abrió sus fauces al mundo, sin ocultar la satisfacción que le entregaban en bandeja: sus ojos eran ahora los más grandes, sus dientes eran los más afilados, sus garras se retorcían de placer...
El cazador acababa de acercar la presa a la caverna más oscura, donde Platón liberó a Prometeo, donde la Pandora fue castigada, y donde, a este paso, todos vamos encaminados.
- ¡Es un lobo! ¡Es que no lo véis! No ha cambiado, no ha cambiado; nunca cambian. Escuchadme, por Dios... -pedía de rodillas Juana, llorando con la misma desesperación con la que demostraba quién era la que realmente luchaba por los inocentes retoños-.
Aquella noche volvió a la cabaña, con sus hijos, que eran quienes le daban el nombre de hogar.

Mientras todo eso pasaba, mientras ya tan solo se hablaba de aquella pobre madre en las oraciones de quienes estaban viviendo eso, de quienes lo habían vivido y de quienes deseaban no vivirlo; mientras Juana veía a sus hijos jugar, pensaba en una de sus hermanas:
Se llamaba CeniciElla, y su cuento era muy particular, pues era a las 24:00 cuando había quedado en salir: se puso el mejor de sus vestidos, porque hacía mucho que no veía a sus amig@s debido a los exámenes, y fue al lugar donde habían quedado, la Discoteca Palacio.
Las copas volaban, el tiempo lo mismo, y entre canción y canción nadie daba cuenta de lo que sucedía fuera de esas ‘desventanadas’ paredes.
Sin embargo, la divina e inmortal Safo, siempre está pendiente de las almas destinadas a proteger su nombre, y en su nombre el del Arte y la verdad, y aquella noche infundió su esencia en la inteligente Ceniciella, que despertó del embrujo de la fiesta:
Quedó inmóvil, asustando a quienes estaban con ella, que le preguntaron si se encontraba bien. Negando con la cabeza, salió corriendo de Palacio, y la siguió su novio y su mejor amiga, ésta última le volvió a preguntar si estaba bien:
- ¿Acaso no escucháis lo que están poniendo ahí dentro? -dijo casi entre lágrimas-.
- Es el mismo reguetón (Nota del transcriptor: no me voy a esforzar en escribirlo bien) de todas las noches -le respondió su amiga-.
- Exacto; ¿y no te da vergüenza?
- ¿Por qué te pones así, princesa? - le dijo su novio, acercándose a ella-.
- Porque si nuestra generación, la próxima que saldrá en los libros de Música y de Literatura, se ha de caracterizar por esto, estamos bien jodidos -contestó la noble reencarnación de Atenea-.

Sus amigos no entendían nada, y pronto, la valiente CeniciElla procedió a zapear sin miedo a críticas el porqué de aquellos acertados comentarios:
- El reguetón es a la música, lo que las películas americanas al Romanticismo, la total destrucción de esas virtudes humanas.
- Pero si es todo Amor -dijo el inocente "príncipe"-.
- Si tú pretendes que seamos novios con eso, estamos apañados.
- Yo soy Romántico.
- Romántico es el que ama de noche y muere de día, no el que dice "oh, mira, soy M. Casas y te quiero, voy a quitarme la camiseta para demostrártelo".
- Mujer, que él tampoco te dice esas cosas – trató de defenderle la paladín de su amiga-; además, el reguetón sí habla de Amor.
- Sí, claro – inquirió CeniciElla, dando inicio a la batalla final-, porque decir que serías feliz con cuatro personas es becqueriano puro; querer a una mujer bonita y calladita es de los hitos de la literatura hispanohablante desde Cien años de soledad, que, por desgracia, no es el castigo que tienen estos tíos, y de ahí ya a labios tatuados, pickypicky y cosas de esas que acaban en zo...., pu.... y tal y tal (uy, ¿eso a qué poeta me recuerda?)...
- No, si en eso tienes razón.
- Pero no es que me des la razón, es que después de saber las letras, no las convirtamos en canciones del verano, ni las bailemos... ¡Defendámonos!
- Escucha, princesa - trató de decirle él, cuando fue interrumpido-...
- Y ya si hablamos de la filosofía neoplatónica, la ética y todo que enseñan los programas de Telecinco es que es para mea...
- Bueno, vale -la interrumpió su amiga-; vamos a tomar algo y seguimos hablando dentro, que ya refresca.
Mientras metían a CeniciElla al Palacio, ella seguía dudando de por qué en los bandos del reino sobre coches, perfumes o sartenes solo salían mujeres; ella seguía luchando porque sus amig@s no se conformaran, y lucharan por cambiar esos pequeños detalles, por arrancar esas malas raíces.

Sin embargo, en la cabaña de Juana la desesperación era insoportable: los alguaciles habían comunicado la firme decisión de los cazadores de negra toga de llevar a su hijo ante el negro lobo, y más aún, la obligaban a acudir a juicio... ¡Ahora era ella la presa de la cacería!
Observaba a sus hijos, inquietos, sin forma de hacerles ir a dormir, jugando inocentemente, y trató de poner sus ideas en orden, y no había mejor forma que el destino: aquella noche, cuando solo ella, aunque tuviera miles de apoyos en todo el reino, tenía la decisión en sus manos, debía acudir al pasado, a las mujeres que también se enfrentaron a una realidad en contra para luchar por lo que querían:
Había escuchado, en un bando oficial, que por la cadena pública del reino iban a estrenar un programa sobre Ellas, y decidió verlo; miró el reloj, y vio que era la hora perfecta, así que contó con verlo, y enseñárselo a sus críos.
Sin embargo, para la sorpresa de sus hados ni estaba, ni había acabado ni iba a empezar, al menos no hasta bien entrada la madrugada:
- ¡Cuando más necesito el consejo femenino; cuando más necesito que mis hijos vean que las mujeres y los hombres solo se diferencian en los términos; cuando aún seguimos necesitando todo ello, hoy, 2017 annus Domini, el reino prefiere educar a sus paisanos con mafias y transformers! -pensaba Juana, con injusta indignación-.

Fue en esos momentos cuando le vino a la cabeza otra de sus hermanas, y se ilusionó por saber qué hacía en esos momentos:
Le puso de nombre "La bELLA Durmiente"; fue su profesora de Historia, y el cariñoso apodo le vino por su constante empeño en dormir despierta, y conseguir alcanzar todos sus sueños; eso sí, era una mujer de carácter.
Ella fue quien le enseñó todo lo que sabía, y quien le aconsejó mirar más allá de lo que los ojos humanos y sociales permiten ver; de hecho, era una profesora fuera de lo común, pues buscaba el pragmatismo histórico y actual:
- Veréis, chic@s, cuando estudiaba la carrera, ni siquiera teníamos la asignatura que se imparte ahora de Historia de las mujeres, sencillamente daban a los reyes y punto, aunque en su vida no hubieran hecho más que nombrar tres ducados y cazar dos venados.

Con su experiencia como alumna, "La bELLA Durmiente" buscó la igualdad absoluta, o lo que ella denominaba "la normalización sexual":
- En España no hubo grandes figuras feministas, de hecho Concepción Arenal y la Pardo Bazán se llevaban a maltraer, pero desde Santa Teresa hasta las mencionadas, todas buscaban un único derecho, la educación: es lo que se conoce como la "tercera vía".
- ¿Y usted qué opina? -preguntó la joven Juana-
- Bueno, para mí esa "tercera vía" podría ser de aplicación diferente, de normalización sexual, es decir, tratar a las mujeres como lo que son y siempre han sido, personas, sin maltratarlas ni sobreprotegerlas.
- Pero eso al final es injusto, ¿no? - contestó un alumno-; porque son las que peor han sufrido la Historia.
- Incorrecto, la Historia no hace sufrir, vamos creo: ellas son las que peor han sufrido a las sociedades históricas, y no a todas; ahí es a lo que quiero llegar. Hay de todo en todos lados, y yo no os voy a enseñar a mujeres insufribles, solo porque nunca se han enseñado, a no ser que hayan sido protagonistas de algún hecho trascendental; del mismo modo que no os voy a enseñar a hombres innecesarios, únicamente porque siempre han aparecido en los libros.
- Entonces no nos enseñará nada -dijo uno del fondo, despertando las risas de toda la clase, excepto de "La bELLA Durmiente"-.
- Os enseñaré Historia, la de ellos y la de ellas, siempre que ellos y ellas sean Historia: desde Alejandro Magno hasta Zapatero, y desde Cleopatra hasta la siguiente reina de España… ¡Porque seguro que es reina!

Historia, les iba a enseñar Historia. Aquellas palabras se quedaron en el zurrón de Juana para toda su vida (y en las mías mientras transcribo este cuento).
Fue ese el momento en el que Juana se atrevió a hacer la gran pregunta que "La bELLA Durmiente" había esperado durante toda su carrera profesional:
- Y ¿qué opina de que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer?
- Que pobre mujer la que tenga que soportar sus nobles y perfumadas posaderas -espetó sin ningún miramiento "La bELLA Durmiente"-. Detrás, delante o al lado de un hombre puede haber una mujer enorme o mediocre, y viceversa y de todas las combinaciones.
- Pero las cosas han cambiado, van mejor que..., no sé, que en la Edad Media.
- Fuera de clase, ¡fuera! No es broma – su tono, relajado, pero seco, forzaron a aquel pobre mancebo a salir del aula, mientras "La bELLA Durmiente" seguía-: ¡"la casa, la cocina y la calceta" fueron fueros hace unos días! El pasado no siempre fue bueno, pero hay presentes peores...

Esos últimos recuerdos retumbaron en la mente de Juana aquella noche: ¿cómo podía salvarse del tiempo? ¿Existía algún hechizo para huir de toda ese auto de fe?
En esos momentos se le acercaron sus hijos, con una terrible cara de cansancio: por fin iba a poder meterles en la cama:
Les arropó con la caperuza que les había regalado, y pensó que podría ser la última noche que les vería, que se los llevaría aquel lobo con el disfraz con la que le había engañado hacía tanto, y que volvía a engañar a todos ahora...
Pensó en su mundo, miró el calendario sin cabida al error; pensó en los cazadores del pasado, y pensó en las balas que habían errado las lágrimas de Estefanía, de Matilde Teresa, deToñi, de Blanca Esther, de María Ángeles, de Virginia, de Noemí y de su hijo Aramis (¡1 solo año!), de Cristina, de Carmen, de Laura, de Ana Belén, de Ana, de Margaret, de María José, de Leidy, de Gloria, de Dolores, de Joe, de Ana María, de Paula (¡con 5 años!) y de su madre y su hermano, de Daniel (¡otros 5 añitos!) con su hermana y su madre, de Yurena, de Viky, de Andra, de Rosa, de Raquel, de una guerrera anónima y de su hijo de 11 años, de María del Rosario y de su hija, de Eliana, de Ana Hilda, de Susana, de Beatriz, de Valentina, de Encarnación García, de Encarnación Barrero, de Fadwa, de Donna, de María del Carmen, de Irina, de María Raquel, de María Ana Belén, y de todas aquellas madres e hij@s que ni siquiera aparecen en estas listas oficiales del reino, porque tecnicismos... De un mundo lleno de cientos de familias rotas; cientos de corazones que han dejado de latir, algunos de ellos sin haber apenas "disfrutado" de la vida (¡a qué ser se le ocurre matar a su hijo de 5 años! ¡Joder! ¡Es que se me revuelve el estómago!); de estómagos abiertos por la terrible e injusta pena.
Juana no podía permitirlo; no podía dejar a sus hijos en manos de un mundo lleno de lobos, ni permitir que ellos se convirtieran en otros:
Decidió que por la mañana, se enfundarían en esa capucha; obviarían las leyes cinegéticas (que el cine parece la realidad, que la realidad no cuenta),  saldrían de la jaula del cazador y echarían el último vuelo por tod@s los sant@s inocentes del reino y del mundo.
No sin antes, contarles el último de los cuentos, para educarles en el nuevo mundo:
Prestad atención: «Érase una vez, que una vez será, un mundo con fe; un Planeta gobernado por la Justicia y la Razón, donde no había concilios, conventos ni reclusiones, donde todos los creyentes eran iguales y donde las contradicciones revelaban la verdad:
Un mundo donde el hombre temía a la mujer, porque ella era más importante… Mis queridos corazones, tenedlo en cuenta para toda la vida, que quien trata de herir, no es por tener la superioridad, sino por la envidia y el temor de la superioridad de su víctima.
Porque, mis niños, érase un mundo donde Dios era Diosa, pues tras siglos y milenios de guerras, tras maltratos y vejaciones entre nosotr@s, prójim@s y herman@s, tras robarnos las cosas por envidia, tras hacer chivatazos para salvarnos el pellejo...; solo una madre sería capaz de seguir salvando y perdonando a sus hij@s después de todo lo visto (si Dios fuera hombre, nuestro Padre, nos hubiera tirado por un agujero negro en la primera lanza).
Un mundo en cuyo principio se hizo la luz; existente solo si existe el mundo, admirable solo si en él se hace la vida.
Un mundo donde se Creó al hombre y a la mujer, y se entendían, porque eran iguales, porque para ello se hizo el sonido; un sonido que entretiene, aunque es la música la que hace vibrar.
Un mundo donde había ciudades de Pizan, donde Mileto pensaba, y Galicia, la de los ríos y fontes, discutía.
Un mundo que avanzaba por hacernos estudiantes, ¡viva la curiosidad!; que si el dato es solo dato, la sabiduría es mucho más: indefensa y pacífica, sin fronteras ni cañones; porque es la Universidad la única de las Naciones.
Un mundo donde La Tierra no era el límite, solo el grano de la montaña, en cuyo ascenso se empezó con un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto de la Humanidad.
Un mundo dentro de un universo, que, total, es solo la infinidad: el universo es todo Poesía; la Poesía es toda verdad; y es maravilloso explicar la verdad, porque no es de nadie, porque nadie es más y nadie es menos:
Pero si en este mundo alguien lo piensa...

El hombre siempre ha sido el uno, la mujer ha sido la totalidad. »

Y un mundo en el que ahora se me puede decir que tengo que ser equitativo, y tener confianza en el padre, porque eso sería lo justo. Pero como al parecer, en este mundo no existe la justicia, pues... ¡Juana está en mi casa!








El más grave y grande de los posdata: Siempre viva, siempre en paz, Terele Pávez; este escenario se te quedaba pequeño.